El mundo llega a marzo como llega un invitado a una boda a las ocho de la tarde: peinado, perfumado, sonriendo… y con una guerra en el bolsillo, una factura energética en el zapato y un Excel abierto en el alma.
Entre este fin de semana y la semana que viene, el calendario trae días internacionales que parecen escritos por un guionista con ironía: soufflé de chocolate, escritores, obesidad, eficiencia energética, cereales y Día Internacional de la Mujer. Algunos son oficiales de la ONU; otros son efemérides de calendario gastronómico. Pero todos sirven para leer mejor el mundo, que a veces se entiende más por una cucharada que por una cumbre.
Sábado de soufflé, domingo de susto: la política internacional sube y baja como un horno caprichoso
Este 28 de febrero cae el National Chocolate Soufflé Day (efeméride de calendario, sí, pero muy útil para la metáfora), y el planeta anda exactamente así: inflado de tensión y pendiente de que alguien abra mal la puerta.
El petróleo, por ejemplo, volvió a ponerse nervioso. Dicen que el crudo subió alrededor de un 2% mientras seguía la incertidumbre sobre las conversaciones entre EE. UU. e Irán, con negociaciones que se alargan hacia la próxima semana y miedo a interrupciones de suministro en una zona crítica como Oriente Medio.
Y en Asia-Pacífico, el mar sigue siendo una sala de estar con demasiados dueños. Reuters informó de patrullas chinas y de la tensión tras ejercicios militares conjuntos de Filipinas, Japón y Estados Unidos en el entorno del mar de China Meridional. El mapa, dicho en castizo, está con los nervios a flor de agua.
Día de los Escritores: el mundo escribe, sí, pero a veces redacta amenazas
El 3 de marzo se celebra de forma ampliamente difundida el Día Internacional (o Mundial) de los Escritores, ligado al ámbito PEN y a la tradición de homenajear la palabra. Y qué semana para hablar de escritura: hay países redactando sanciones, otros redactando comunicados de guerra y otros redactando la letra pequeña de la supervivencia.
En esa literatura de urgencia, Ucrania ha recibido una noticia importante: el FMI aprobó un programa de 8.100 millones de dólares, con 1.500 millones de desembolso inmediato. No es una novela con final feliz; es una transferencia para que el Estado siga respirando mientras continúa la guerra. Lo retratan como apoyo financiero clave en un contexto de altísimo riesgo.
Y si uno quisiera ponerse muy de columnista, diría que el siglo XXI escribe con tres tintas: deuda, drones y diplomacia.
Día Mundial de la Vida Silvestre: mientras discutimos aranceles, la naturaleza pasa factura sin rueda de prensa
También el 3 de marzo llega el Día Mundial de la Vida Silvestre, una observancia oficial de la ONU, y este año el foco está en plantas medicinales y aromáticas. Tema precioso, por cierto, porque une salud, cultura y economía sin necesidad de postureo verde.
Esta semana la geopolítica y la economía se pasan la semana discutiendo quién controla el grifo. Aunque la gran conversación de fondo sigue siendo cómo producir energía, comida y bienestar sin dejar el planeta como una cocina después de Nochevieja.
Y aquí aparece una de las noticias realmente positivas de la semana. África sumó 4,5 GW de solar fotovoltaica en 2025, un 54% más que el año anterior, con más países entrando en el juego y más almacenamiento en baterías. No es una fantasía TED; son megavatios.
Día Mundial de la Obesidad. La salud pública no es una app, es infraestructura
El 4 de marzo es el Día Mundial de la Obesidad, impulsado por la World Obesity Federation, con foco en prevención y respuesta sistémica. Y conviene decir “sistémica” porque el problema no cabe en el sermón de “come mejor”, ni en el vídeo de 30 segundos.
La salud global, de hecho, nos ha dejado esta semana un recordatorio de los de verdad. Carolina del Sur (EE. UU.) buscaba refuerzos fuera del CDC Foundation para contener un brote de sarampión. 973 casos reportados en esos datos estatales. Es una cifra que obliga a volver a lo básico: vacunación, vigilancia y respuesta pública.
Y, en paralelo, la OMS publicó el 27 de febrero sus recomendaciones para la composición de la vacuna de la gripe 2026-2027 del hemisferio norte. Una de esas noticias que rara vez abren telediarios pero sostienen inviernos enteros. La prevención no tiene épica televisiva, pero evita funerales.
Día Mundial de la Eficiencia Energética. La palabra “eficiencia” suena aburrida hasta que te falta la luz o te sube la factura
El 5 de marzo se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética. Y la palabra “eficiencia”, que parece diseñada por una consultora con poco café, resulta que describe dos de las noticias más interesantes de la semana.
La primera es energética de verdad. El avance solar en África, con más despliegue y baterías, que sugiere una mejora de acceso y resiliencia, no solo un titular verde para quedar bien en Davos.
La segunda es tecnológica. También va de eficiencia aunque huela a sala blanca. ASML dijo que sus máquinas High-NA EUV ya están listas para el salto hacia producción de alto volumen de chips avanzados. Estas herramientas son clave para fabricar chips más potentes (muy ligados a IA). Sus procesos son más eficientes, aunque su aterrizaje industrial llevará tiempo.
Dicho en cristiano: seguimos sin arreglar el mundo, pero al menos estamos afinando las herramientas.
Día Nacional de los Alimentos Congelados (EE. UU.) y Día Mundial de la Dosa: la globalización también se come
El 6 de marzo cae el National Frozen Food Day en Estados Unidos, y el 3 de marzo se celebra el World Dosa Day en varios calendarios gastronómicos. Uno es freezer, otro es plancha. Uno habla de conservación, otro de tradición viva. Y ambos retratan cómo comemos hoy: entre lo industrial y lo identitario.
No es una tontería culinaria. La economía también se nota en el plato. En Europa los consumidores de la eurozona recortando algo sus expectativas de inflación. También los datos preliminares de Francia, nos hablan de una inflación más alta de lo esperado en febrero. Traducido: el susto inflacionario no manda como antes, pero tampoco se ha mudado del todo.
Y mientras Europa hace cuentas, Corea del Sur vuelve a funcionar como termómetro del comercio mundial. Hay previsión de noveno mes seguido de aumento de exportaciones, empujadas por semiconductores y demanda de IA. Es decir, la economía global sigue con ansiedad, sí, pero todavía corre.
Día de los Cereales: el desayuno global se llama chips
El 7 de marzo llega el National Cereal Day, y dan ganas de decir que el cereal del siglo ya no se sirve con leche, sino con obleas de silicio. El desayuno del mundo son los chips: IA, centros de datos, móviles, coches, defensa, nube… todo mastica semiconductor.
Por eso la combinación de esta semana es tan reveladora:
ASML por un lado, Corea del Sur por otro. Herramienta y producción. Máquina y mercado. El capitalismo, cuando se pone técnico, suena a laboratorio y a puerto.
8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Cuidado con convertir la fecha en ramo, la semana pide presupuesto y poder
El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. Pero llega en una semana donde los datos recuerdan que el problema no es la falta de lemas, sino la distancia entre ley y realidad.
Un informe del Banco Mundial habla de una brecha enorme entre las leyes de igualdad y su aplicación efectiva. Lon índices de implementación y sistemas de apoyo claramente por detrás del reconocimiento legal. El titular elegante sería “progreso insuficiente”. El titular honesto es que muchas veces se legisla más rápido de lo que se protege.
El alto comisionado de la ONU ha denunciado el decreto de los talibanes en Afganistán que, según la ONU, profundiza la represión y afecta especialmente a mujeres y niñas. El 8M, por tanto, no llega solo con flores: llega con expediente.
La semana, en resumen: ni apocalipsis ni autoayuda
Esta semana el mundo ha sido exactamente lo que suele ser cuando se le mira de cerca. Una mezcla de petróleo y paneles solares, de sarampión y vacunas, de guerra y financiación, de chips y precios, de discursos y realidad.
Hay noticias malas. Muy malas. Hay noticias buenas. De verdad. Y luego está lo más importante: contarlas sin histeria, sin propaganda. Sin ese entusiasmo de folleto que confunde “esperanza” con “maquillaje”.
Marzo entra así: con un soufflé en la mesa, una factura energética doblada en el bolsillo, una vacuna en producción, una fragata en maniobras, una placa solar en África y una escritora —siempre una escritora— recordándonos que nombrar bien las cosas también es una forma de resistencia.





